Desokupación en 2026: guía completa para propietarios con okupas o inquiokupas (inquilinos morosos)
La desokupación es la respuesta cuando un propietario necesita recuperar su vivienda y no puede disponer de ella con normalidad. En 2026, los dos escenarios más comunes son la ocupación ilegal (okupas) y la situación del inquiokupa (un inquilino que entró con contrato, deja de pagar y no se marcha). Aunque el problema se percibe igual (“no puedo entrar en mi casa”), el camino cambia mucho según el caso, y elegir mal el enfoque puede alargarlo todo.
Esta guía te ayuda a entender qué tipo de situación tienes, qué hacer desde el primer día, qué documentación preparar y qué errores evitar para que el proceso sea lo más eficiente posible y siempre dentro de la ley.
¿Qué es la desokupación y por qué es tan importante identificar el caso?
La desokupación consiste en recuperar la posesión de un inmueble cuando el propietario no puede acceder o disponer de él por una ocupación o permanencia indebida. Lo más importante no es “actuar rápido” a ciegas, sino “actuar rápido y bien”: la estrategia correcta depende de si hay o no contrato.
En la práctica, casi todo se reduce a esta pregunta: ¿La persona entró con contrato o sin contrato?
Si entró sin contrato, hablamos de okupación.
Si entró con contrato y hay impago, hablamos de inquiokupa (inquilino moroso).
Okupa vs inquiokupa: diferencias claras que cambian la estrategia
Okupa (ocupación ilegal)
Un okupa ocupa una vivienda sin autorización del propietario y sin contrato. Suele ocurrir en viviendas vacías, segundas residencias, inmuebles heredados o pisos en reforma.
Señales típicas:
No hay contrato ni relación previa
Se detecta entrada no autorizada (avisos vecinales, cambios en cerradura, etc.)
No existe un derecho inicial de acceso
Inquiokupa (inquilino moroso)
Un inquiokupa es un inquilino que entró legalmente con contrato, pero deja de pagar o se queda tras finalizar el contrato. Es una de las consultas más frecuentes porque muchos propietarios lo llaman “okupa” cuando en realidad es un impago con contrato.
Señales típicas:
Hay contrato o lo hubo
Existen pagos anteriores o fianza
Se acumulan impagos
El inquilino no entrega llaves o se niega a marcharse
Identificar esto desde el inicio facilita una desokupación mucho más ordenada.
Qué hacer en las primeras 24–72 horas para encaminar la desokupación
Si necesitas desokupación, estas acciones te ayudan a proteger tu situación sin cometer errores que luego se pagan con meses.
1) Reúne documentación básica (siempre)
Escritura o nota simple
DNI del titular o poderes si es empresa
IBI, recibos de comunidad y suministros (si los tienes)
Fotos actuales del estado del inmueble (puerta, cerradura, daños visibles)
2) Si es un inquiokupa, reúne además pruebas de alquiler e impago
Contrato y anexos
Justificantes de pagos anteriores
Extractos o recibos donde se vea el impago
Conversaciones o comunicaciones relevantes (ordenadas por fecha)
3) Haz una cronología en una hoja (te ahorra mucho tiempo)
Fecha en la que detectas la ocupación o el primer impago
Qué comunicaciones hiciste y cuándo
Qué respuestas hubo (si las hubo)
Incidencias con vecinos, daños, amenazas o situaciones de riesgo
Una cronología clara acelera cualquier desokupación porque evita contradicciones y lagunas.
4) Evita “soluciones rápidas” que te puedan perjudicar
Cuando alguien está desesperado, es fácil tomar decisiones impulsivas. Pero un paso equivocado puede complicar el caso y alargar el camino para recuperar la vivienda. La prioridad es mantener el proceso limpio y defendible.
Checklist de documentos para una desokupación sólida
Documentación habitual si hay okupas
Acreditación de propiedad (escritura/nota simple)
Pruebas de ocupación y de cuándo se detecta
Evidencias del estado del inmueble (fotos, incidencias)
Cualquier prueba que ayude a demostrar la situación real
Documentación habitual si hay inquiokupa (inquilino moroso)
Contrato de arrendamiento y anexos
Pruebas de impago (extractos, recibos, transferencias)
Comunicaciones (mensajes, emails, requerimientos)
Inventario o estado de entrega si existía
Preparar bien esto es uno de los factores que más influye en una desokupación eficiente.
Errores que más retrasan la desokupación (y cómo evitarlos)
Estos son los fallos más repetidos en casos reales:
Confundir okupa con inquiokupa y actuar como si no existiera contrato
Empezar tarde (“a ver si paga” o “a ver si se va”)
No ordenar pruebas: pantallazos sin fecha, documentos incompletos, conversaciones mezcladas
No acreditar bien impagos (en casos de inquilino moroso)
Cambiar de estrategia cada semana sin un plan consistente
La desokupación mejora mucho cuando hay método: caso bien identificado, pruebas bien ordenadas y pasos coherentes.
Señales de prioridad: cuándo conviene actuar sin demoras
Hay situaciones donde cada día cuenta porque el coste crece o el riesgo aumenta:
Daños en la vivienda o deterioro rápido
Problemas con vecinos o comunidad
Situaciones de conflicto que escalan
Riesgo de que la ocupación se cronifique
Vivienda destinada a alquiler o venta (pérdida económica mensual clara)
Una desokupación bien encauzada desde el principio suele evitar que el problema se agrande.
Qué suele preguntar un propietario antes de iniciar la desokupación
Estas dudas aparecen constantemente y conviene resolverlas antes de dar el siguiente paso:
“¿Estoy ante okupas o ante un inquilino moroso?”
“¿Qué pruebas son las que de verdad importan?”
“¿Qué pasos debo seguir para no perjudicarme?”
“¿Cómo reduzco el tiempo y los errores?”
“¿Qué hago si el inquilino me promete pagar y nunca paga?”
Resolver estas preguntas con criterio es parte de una desokupación bien planteada.
Prevención: cómo reducir el riesgo de okupas e inquiokupas
Aunque la prevención no es perfecta, reduce muchísimo las probabilidades de acabar necesitando desokupación.
Prevención frente a okupas
Refuerzo de accesos y cerraduras de calidad
Control estricto de llaves
Revisiones periódicas si la vivienda está vacía
Mantenimiento básico para que el inmueble no parezca abandonado
Prevención frente a inquiokupas (inquilino moroso)
Filtro de solvencia antes de alquilar
Contrato claro y documentación completa desde el inicio
Inventario y estado de entrega
Protocolos de actuación desde el primer impago (no dejar pasar meses)
Muchos casos de desokupación por inquilino moroso se podrían acortar si se actúa temprano y con orden.
Preguntas frecuentes sobre desokupación e inquiokupas
¿La desokupación es igual si hay okupa o inquiokupa?
No. La desokupación cambia según exista contrato o no. En casos de inquiokupa, la parte documental del alquiler e impago suele ser clave.
¿Qué hago si no sé si es okupa o inquiokupa?
Empieza por buscar contrato, fianza, transferencias o cualquier relación previa. Si hay historial de alquiler, normalmente es un inquilino moroso. Si no hay relación ni contrato, suele ser ocupación ilegal. Esta identificación es la base de cualquier desokupación eficaz.
¿Qué documento es imprescindible para empezar?
Siempre necesitas acreditar propiedad. Y si es un inquiokupa, además, contrato y pruebas claras de impago.
¿Por qué se alarga tanto a veces?
Porque se empieza tarde, se confunde el tipo de caso o se presenta un expediente desordenado. Una desokupación bien preparada reduce retrasos.
Llamada a la acción: desokupación con Eleven Seguridad
Si estás ante okupas o un inquiokupa (inquilino moroso), lo más importante es actuar con un plan claro, documentación ordenada y una estrategia segura. La desokupación no debería convertirse en un desgaste interminable por errores evitables.
Eleven Seguridad
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Cuéntanos tu caso y te indicamos qué documentación preparar y cuál es el enfoque más adecuado para recuperar tu vivienda de la forma más eficiente posible.